Super Mario vence en el primer asalto.

26 02 2012

Hace unos meses Mario Draghi tomaba las riendas del BCE en substitución de Jean Claude Trichet. Trichet salía con un final de etapa bastante convulso. Dejaba una zona Euro azotada por una fuerte crisis de deuda soberana con varios países al borde de la bancarrota y con fuertes dudas sobre el futuro de la zona Euro y su moneda. Sin embargo, una de sus últimas acciones fue subir los tipos de interés en una acción que demostraba que vivía al margen de la realidad.

Si bien es cierto que el mandato que tiene el BCE es el de contener la inflación, también lo es que de una entidad así debería esperarse algo más, y por ende de sus dirigentes. NO es de recibo que el presidente del BCE actúe de esta manera, como un administrativo común siguiendo únicamente los dictados que deben dirigir su política, pero no ser la única fuente de su existencia. El BCE es la máxima autoridad económica en el ámbito de la gestión en una de las zonas más potentes del globo, y eso debería permitir libertad de acción.

Trichet pasó sin pena ni gloria siguiendo a rajatabla los dictados establecidos y de paso complaciendo a Alemania sobretodo en su afán casi enfermizo de contener la inflación a toda costa. Lástima que nadie se pregunte que a qué precio. Llegó la hora del relevo y entró Draghi. Casi podríamos decir que entró en el peor momento de todos. La zona euro y algunos de sus países con problemas estaban siendo sometidos a unos ataques ferozes por parte de los mercados. Teníamos unas primas de riesgo absolutamente estratosféricas, y por tanto la financiación de estos estados llegaba a niveles insostenibles.

Ante esta situación, muchas eran las voces que pedían una actitud de apoyo decidida, transparente y sin fisuras a la economía de estos países,dando a entender que la economía Euro era sólo una. Pero esto chocaba inmediatamente con necesidades e intereses particulares dentro de la misma zona. La falta de liquidez y recursos axfixiaba a unas economías ya de por sí en una situación crítica con un nivel de deuda sobre el PIB insostenible.

Draghi no tardó en tomar las riendas sobre el asunto y marcar perfil rápidamente. A diferencia de su sucesor bajó los tipos de interés en un gesto claro de que no iba a permitir, o como mínimo colaborar en el descalabro que se anunciaba. La primera medida estaba tomada, quedaba la más importante: como proveer de liquidez a los mercados, con un interbancario seco prácticamente, y unos CDS que indicaban que estábamos al borde del precipicio.

Si bien muchos pedían un gesto decidido de unidad plasmado en la creación de Eurobonos, esto chocaba frontalmente con los postulados alemanes, a los que les ha venido perfecto durante este período poder financiarse con tasas reales negativas, no perdamos esto de vista. Draghi tenía por tanto las manos atadas en este aspecto… pero encontró una solución, aunque temporal, pero sutil.

El primer problema y más urgente era conseguir que las finanzas públicas no tuvieran tanta sed de los mercados, reabriendo un canal de financiación hasta ahora cerrado. Y la situación le puso el planteamiento en bandeja: Debido a los CDS’s y las primas de riesgo, los tipos de financiación eran sumamente altos para algunos países, de forma que Draghi solo tuvo que abrir el “grifo” del BCE a tres años y al 1%. Las entidades financieras acudieron en tromba, y no hubo que decirles lo que debían hacer con el dinero: Retirarlo del BCE al 1% para invertirlo a bonos soberanos al 4%, 5% y hasta tipos del 7%. De esta manera logró financiar a los estados, sin la necesidad de emitir Eurobonos, y dando financiación a los bancos.

De la misma forma, el BCE aceptaba estos bonos soberanos como colaterales en otras inversiones. El resultado en estos meses ha sido evidente: tanto CDS’s como primas de riesgo se han relajado notablemente, permitiendo un alivio que ha sido decisivo seguramente en más de un caso para evitar el default.  No se puede negar que a día de hoy el resultado de la medida ha sido positivo. Mientras frau Merkel se lo mira con desconfianza seguramente se ha logrado, prorrogar el problema que no solucionarlo. Seguimos inmersos en una espiral de “autofinanciación” (BCE -> entidades financieras -> estados soberanos), pero el dinero sigue siendo el mismo, del BCE, y hay que devolverlo.. por tanto, estamos hablando de medidas temporales. Por si acaso, a finales de este mes tendremos una nueva subasta para que la fiesta no termine tan pronto. Pero está claro a que si los mercados y la economía no responden adecuadamente tendremos un grave problema.


Acciones

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2 responses

11 03 2012
Deuda soberana, futuro inmediato | FOREX MACRO

[…] y como he comentado en algún post, Draghi ha aplicado ciertas medidas destinadas sobretodo a aliviar la presión sobre los países involucrados en esta problemática, […]

29 02 2012
Efectos de la nueva subasta del BCE. | FOREX MACRO

[…] la segunda subasta de liquidez llevada a cabo por el BCE. Impulsada directamente por Draghi, como medida para financiar los bancos y mitigar el problema de la deuda soberana, al menos momentáneamente. La subasta de hoy ha tenido una fuerte demanda: Medio billón de EUR […]

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